En el siglo XX, José Ortega y Gasset en su obra, “La misión del bibliotecario” , habló del gran volumen de información que tenía a su alcance, de la amplía e inalcanzable cantidad de libros que podía consultar. Decía así:
“Los más graves atributos negativos que comenzamos hoy a percibir en el libro son éstos:
1° Hay ya demasiados libros. Aun reduciendo sobremanera el número de temas a que cada hombre dedica su atención, la cantidad de libros que necesita injerir es tan enorme que rebasa los límites de su tiempo y de su capacidad de asimilación. La mera orientación en la bibliografía de un asunto representa hoy para cada autor un esfuerzo considerable que gasta en pura pérdida. Pero una vez hecho este esfuerzo se encuentra con que no puede leer todo lo que debería leer. Esto le lleva a leer de prisa, a leer mal y, además, le deja con una impresión de impotencia y fracaso, a la postre de escepticismo hacia su propia obra.
Si cada nueva generación va a seguir acumulando papel impreso en la proporción de las últimas, el problema que plantee el exceso de libros será pavoroso. La cultura que había libertado al hombre de la selva primigenia le arroja de nuevo en una selva de libros no menos inextricable y ahogadora”.
Presente
Como ya advertía J.Ortega y Gasset , la cantidad de información es inalcanzable. No hay tiempo para poder estudiar todas las fuentes. Gracias a la Web 2.0, podemos ayudarnos de todas sus posibilidades para seleccionar, consultar, archivar, editar, difundir, comentar, etc., de una manera rápida las fuentes que más nos interesan o llaman nuestra atención.
Con la siguiente imagen nos hacemos una idea de toda la información que se produce cada 60 segundos en Internet:
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Go-goble.com
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Tanta información es inalcanzable para cualquiera de nosotros. Pero gracias a la Web 2.0 podemos abarcar un poco más que en el S.XX.
Las bibliotecas utilizan las tecnologías sociales para llegar a todos los usuarios de una manera rápida y eficaz, ofrecer información, comunicarse, etc. Os dejo un dossier muy interesante, donde exponen y explican las Experiencias Bibliotecarias con las Tecnologías Sociales.
Futuro
En mi adolescencia, utilizaba la biblioteca para buscar información, leer, jugar, hacer los trabajos de clase, etc. Recuerdo que la enciclopedia Larousse era una fuente en la que siempre encontraba algo interesante. Cuando pasaba la información recopilada al procesador de textos, guardaba mis archivos en un disquete y pensaba que las futuras generaciones no llevarían a clase una mochila cargada de libros, sino una bolsa llena de disquetes, que podrían utilizar en los ordenadores, (de mesa), dispuestos en clase.
Esto me sirve para plantearme el futuro de las bibliotecas. Ya no es necesario ir de manera presencial para poder consultar información. También podemos leer sin tener un libro de papel entre las manos gracias al e-book
Creo que al igual que los niños siguen llevando sus libros en las mochilas, las bibliotecas tendrán los suyos en las estanterías. La manera de acceso y consulta, irá cambiando con el paso del tiempo. Por eso, la biblioteca se customiza y actualiza para seguir dando a todos los usuarios lo que siempre necesitan de la manera más eficaz posible.

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